fbpx

La importancia del uso del Flúor en la salud dental de los Niños

Flúor. Podría ser la palabra más usada en el día a día profesional de los dentistas, especialmente de aquellos que estamos especializados en niños. Sin olvidar, la infinidad de veces que escuchamos esta palabra en diferentes medios de comunicación, ya sea en anuncios de la tele, revistas, blogs, noticias, etc. Y es que se demostró hace ya muchos años que ha sido y es el mejor arma para luchar contra la caries. Sin embargo, hoy en día también podemos oír que el flúor es un arma tóxica para los niños.

Por eso, en el post de hoy nuestro objetivo es contar todo lo relacionado con el flúor, informando sobre su adecuado uso en niños y desterrando algunos falsos mitos que existen sobre el tema.

¿Qué es el flúor?

Empecemos por el principio, explicando que el flúor es un elemento de la tabla periódica que está presente en alimentos como el pescado azul, verduras como las espinacas, o en frutas como la uva. El flúor también está en el agua de abastecimiento de las ciudades, en las pastas y colutorios dentales y lo podemos encontrar en forma de suplemento nutricional.

Su función principal es fortalecer los huesos y los dientes. Y como hemos dicho anteriormente, el flúor es nuestro gran aliado contra la caries.

Una vez aprendida la teoría pasamos a la práctica dando respuesta a las dudas más frecuentes sobre su uso en niños.

¿Mi hijo debe usar una pasta dental con flúor?

Algo tan sencillo como comprar la pasta dental puede ser toda una aventura debido a la gran cantidad de tipos de dentífricos que encontramos en el mercado: con sus dibujos favoritos batman, spiderman o peppa pig; de sabor fresa, menta o tutifruti; de farmacia o de supermercado; con flúor o sin flúor; para más de 2 años, más de 6 o de adultos, etc.

Lamentablemente, en la mayoría de los casos los padres pueden comprar una pasta dental para sus hijos que no les protege frente a la caries, y… ¿Sabes por qué? Porque en España gran parte de las pastas que se comercializan para los niños no están bien clasificadas según el rango de edad y, por tanto, no llevan la cantidad de flúor recomendable para que los niños se beneficien de un efecto anticaries, siendo las pastas más engañosas aquellas que van dirigidas a los niños de 2-3 años o con el nombre de pasta dental infantil. Esto no ocurre en países latinoamericanos o en EEUU, ya que no permiten vender pastas dentales que no sirvan, con el objetivo principal de no confundir a la población a la misma vez que les están ayudando a promover una adecuada y eficaz salud oral.

Por tanto, lo más importante que deben saber los padres es que tienen que darle la vuelta al tubo de pasta para fijarse que en el listado de ingredientes aparezca Fluoruro de Sodio, y después un número que va acompañado de las letras ppmF (Partes Por Millón de Flúor).

Según una evidencia científica alta, de grado A (extremadamente recomendable, evidencia buena, eficaz y los beneficios superan ampliamente a los prejuicios), la concentración mínima de flúor que se debe usar en niños es de 1000 ppmF, independientemente de la edad si queremos que esa pasta dental tengan un efecto anticaries para ellos. Si usamos una pasta con una concentración menor (250, 400 o 500 ppmF) tiene el mismo efecto que lavar los dientes con agua.

¿A partir de qué edad debo introducir pasta con flúor y qué cantidad?

La pasta dental fluorada con un mínimo de 1000 ppmF debe usarse desde la erupción del primer diente de leche. Esta recomendación está apoyada por sociedades científicas tan importantes como la OMS (Organización Mundial de la Salud), Sociedad Española de Odontopediatría, el NHS británico o la American Academy of Pediatric Dentistry y avalado por un gran número de estudios científicos importantes que investigan sobre los factores protectores para prevenir la caries infantil.

A partir de los 4 años, ya podemos introducir pastas con una concentración de flúor de 1450-1500 ppmF.

En bebés hay que poner una cantidad raspada de pasta o de medio grano de arroz, a partir de los 1’5-2 años o coincidiendo con la erupción de las primeras muelas el tamaño de un granito de arroz y ya a partir de los 3 años o cuando sepan escupir el tamaño de un guisante. Esta última cantidad no aumentará más independientemente de que tengamos ya 6 años, seamos adolescentes o adultos.

Tenéis que saber también, que las últimas recomendaciones internacionales para prevenir la caries, concretamente desde el 2014, indican que enjuagar la pasta dental con agua reduce sus beneficios y aumenta el riesgo de padecer caries, ya que el agua elimina la capa de protección de flúor que deja la pasta tras el cepillado dental. De hecho sorprendentemente y al contrario de los que pueden pensar la mayor parte de los padres, usar agua durante el cepillado dental, aumenta la cantidad de pasta que tragan los niños. Por ello, sólo coloca una pequeña cantidad de pasta, no mojes esta pasta en agua y escupe pero no enjuagues la pasta dental tras el cepillado. Por supuesto, esta recomendación es tanto para niños como para adultos.

¿El flúor es tóxico?

A pesar que el 100% de los Odontopediatras lo defendemos e informamos por todos los medios (en la clínica dental, a familiares y conocidos, compartiendo noticias en redes sociales o a través de nuestros blogs) que para evitar la caries hay que usar pastas con una concentración mínima efectiva (de 1000 ppmF desde la erupción del primer diente), a día de hoy, existen profesionales de la salud, padres o personajes famosos que tienen gran cantidad de seguidores en redes sociales y que defienden que el flúor es un tóxico. Pero… ¿es eso cierto?

Rotundamente NO, el flúor no es tóxico. A lo mejor esta respuesta pueda generar cierta polémica, pero esta opinión se basa en información científica actualizada y sin conflictos de interés (estudios que no cuentas con patrocinios de la industria u otras empresas) que es en la que creo y no en fuentes de información o estudios que no están catalogados como científicamente fiables, que no poseen ninguna evidencia y que están realizados sin una investigación bien definida.

Los extremos siempre son malos. Por ello, cualquier sustancia natural o no, tomada en exceso, puede ser perjudicial para la salud. Pues exactamente lo mismo ocurre con el flúor. Es decir, el flúor es un químico pero lo que realmente lo hace tóxico es si se toma a una dosis elevada. Por tanto, no tiene sentido afirmar que las pastas dentales infantiles con flúor son tóxicas para los niños, a pesar que los padres nos transmitan que se traga la pasta cada vez que le cepilla. La explicación es porque la dosis de seguridad de flúor en la pasta es tan tan tan grande, que por ejemplo en un niño menor de 3 años necesitaría 13 cepillados al día con una pasta de 1000 ppmF para llegar al límite tolerable de flúor (dosis que puede penetrar en el organismo humano diariamente, durante toda la vida, sin que resulte perjudicial para la salud), asumiendo claro está que se traga el 100% de la pasta dental que usa.

Además, no olvides que la pasta dental con flúor se considera un producto de uso tópico y su efecto es considerando post-eruptivo y local, es decir, se fija a los dientes gracias a la presencia del calcio y el fosfato que existe en el esmalte.

Tan importante es utilizar una pasta dental con flúor (mínimo de 1000 ppmF) que se ha demostrado que es la manera más eficaz y segura para prevenir la caries en los niños, siendo la razón principal por la cual ha disminuido la caries en las últimas décadas.

¿Qué es la fluorosis dental?

La fluorosis dental se considera el único efecto demostrado que se produce por tomar un exceso de flúor durante la etapa de desarrollo de los dientes. Su severidad depende de la dosis, duración y el momento de la ingesta crítica de flúor. Afecta principalmente a dientes permanentes aunque pueden existir casos de fluorosis en dientes temporales en zonas con un alto contenido de flúor en sus aguas.

Consiste en una alteración en el esmalte que puede ser leve cuando aparecen unas manchas blancas en la superficie de los dientes, a veces casi imperceptibles, y sin ningún impacto para la vida de las personas. O bien puede haber casos más severos donde observamos rugosidades en el esmalte o manchas de un color marrón. Ver casos de fluorosis moderada/grave es algo muy raro y suele darse en personas que viven y han bebido de manera crónica aguas de abastecimiento con elevada concentración de flúor.

En conclusión, el uso de flúor en forma de pasta debe seguir promoviéndose. Por ello, para recibir el máximo beneficio anticaries de la pasta y reducir el riesgo de fluorosis, debes tener en cuenta los siguientes consejos:

  • Revisa la concentración de flúor de la pasta dental que compres. Siempre debe tener una concentración mínima de 1000 ppmF. Cepillarle con una pasta de 500 ppmF, con agua o sin pasta no tiene ningún efecto sobre la caries.
  • Coloca una mínima cantidad de pasta fluorada sobre el cepillo en bebés o niños menores de 2 años que no saben escupir. Y aumenta la cantidad al tamaño de un guisante a partir de los 3 años cuando ya sepan escupir.
  • Desde la erupción del primer diente, los padres son los responsables de la salud oral de sus hijos, tanto para suministrarle la pasta como para cepillarle. Los niños no saben cepillarse solos, no será hasta los 7 años de edad cuando el cepillado pase a ser supervisado por los padres.
  • El cepillado dental debe realizarse al menos 2 veces al día, siendo imprescindible que una de esas veces sea antes de dormir.
  • Finalmente, recuerda que la pasta sólo se escupe. Evita el uso de agua antes, durante y después, es decir, no mojes la pasta dental en agua ni te enjuagues durante ni después de cepillarte.
Sin comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.