Ataches en Ortodoncia Invisible – ¿Para qué sirven?

Cuando un paciente quiere empezar un tratamiento de ortodoncia pero quiere también que no se note, sin lugar a duda su principal elección es la Ortodoncia Invisible.

Como ya sabéis Ortodoncia Invisible es una técnica de ortodoncia que lleva a cabo el movimiento de los dientes mediante unos alineadores transparentes que se cambian normalmente cada semana. La Ortodoncia Invisible no es solo un conjunto de alineadores, ya que necesitaremos más recursos para conseguir el éxito en cada paciente. Uno de los pilares importantes para realizar la técnica es el cementado sobre los dientes de unos aditamentos que se llaman ataches. Y sobre los ataches vamos a hablar en esta entrada del blog.

Tipos de Ataches

Son unos dispositivos de composite (material con el que se realizan los empastes blancos) con diferentes formas geométricas que se adhieren temporalmente a los dientes para ayudar a un movimiento determinado y planificado con un programa de Ortodoncia Invisible con el cual el especialista en ortodoncia planifica los casos de cada paciente que inicia tratamiento.

Los ataches pueden ser “convencionales”, es decir, con un tamaño y forma estándar, u “optimizados”, cuya tamaño y forma será determinado por el programa según el caso y cada diente.

Los ataches tienen una superficie activa que es la que está en contacto con el alineador. Por ello, cuando se coloca el alineador en boca se produce una fuerza de empuje sobre los dientes, llevándose a cabo unos movimientos dentales que el alineador no podría hacer por sí sólo.

Aunque a simple vista parece que todos los ataches son iguales, como ya hemos comentado anteriormente cada uno tiene un tamaño y forma concreto según la finalidad. La elección de uno u otro dependerá del movimiento a realizar y del tipo de diente en el cuál el atache va unido.

¿Cómo y cuántos ataches se colocan?

La colocación correcta de los ataches contribuye a garantizar que los movimientos dentales planificados previamente en el programa se cumplan. Por eso, es importante colocarlos bien desde el inicio del tratamiento para minimizar los errores de cementado.

Para llevar a cabo la colocación de los ataches se utiliza una plantilla específica para ello llamada “attachment template” y que el profesional correspondiente (higienista o dentista) rellenará con composite. Esta plantilla incluirá todos los ataches que irán cementados en los dientes durante las primeras etapas del tratamiento. Se suelen colocar todos en la primera cita una vez que hayamos recibido el juego de alineadores de Ortodoncia Invisible del paciente.

Antes de poner la plantilla, tenemos que grabar con un gel la superficie del diente, esperar 10-15 segundos, lavar y secar. Luego colocar adhesivo y aplicar luz mediante una lámpara de polimerización. Después rellenamos la plantilla de composite, posteriormente se inserta en la boca, y se vuelve aplicar luz fotopolimerizable para que el material endurezca y se quede pegado al diente. Por último, se retira la plantilla y el ortodoncista evaluará que todos los ataches están bien pegados y con la forma adecuada.

El número de ataches que se coloca en los dientes es individualizado según cada paciente. Y puede ser, que se añadan o quiten ataches durante el tratamiento de Ortodoncia Invisible, todo dependerá de cada caso concreto y el tipo de movimientos que queremos conseguir.

Si el paciente quiere saber cuántos ataches llevará podemos mostrarle el programa, ya que en él podrá ver además del número de ataches cómo quedarán sus dientes después de la corrección.

Si abres la boca, ¿se ven los ataches de la Ortodoncia Invisible?

Los ataches pasan desapercibidos ya que en general su tamaño suele ser pequeño y el color del composite que elegimos para realizarlos es el color más similar comparándolo con el diente del paciente. Por ejemplo, el color de los ataches que adherimos a los dientes de leche siempre será un poco más blanco que el que elegimos para los dientes permanentes, porque los dientes de los adultos suelen tener un color menos blanco.

¿Los ataches producen dolor?

No, los ataches no duelen. Pero el paciente tiene que saber que, al igual que ocurre con cualquier técnica de ortodoncia, puede sentir unas ligeras molestias durante los primeros días ya que los dientes están realizando su movimiento. Pero son molestias breves y ligeras, siendo menos intensas que las fuerzas que el paciente experimenta con otras técnicas de ortodoncia.

Además, la ventaja más importante es que los ataches, excepto cuando el paciente se quita los alineadores para comer y cepillarse los dientes, siempre estarán cubiertos por el alineador, y a diferencia de lo que ocurre con los brackets y arcos de ortodoncia; los ataches no rozan ni ocasionan heridas.

Cuando finalizamos el tratamiento y hay que quitarlos, el paciente tampoco experimenta ningún tipo de dolor, ya que se eliminan con un disco de pulido suave que no produce ninguna agresión para el esmalte.

¿Qué pasa si se me cae un atache?

Si se cae un atache no pasa nada, simplemente te tendrás que poner en contacto con la clínica. La caída de los ataches no es motivo de urgencia, es decir, el paciente no puede presentarte en la clínica sin avisar pues para poder volver a cementar el atache perdido será necesario pedir una plantilla nueva. Por ello, lo más importante es que cuando llames sepas dónde está situado el atache perdido (arriba o abajo) y saber por el número de alineador por el que vas para que puedan pedir la plantilla correspondiente. También el paciente debe saber que no debe cambiar de alineador hasta que el atache caído vuelva a ser colocado.

En Clínica SMILE! entregamos a los pacientes un esquema para que sepan dónde lleva colocado los ataches, además de enseñarles en qué dientes los lleva cementados. Esto es muy importante para que el paciente los revise de manera adecuada y sepa si los ha perdido o no.

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