La importancia de tratamientos tempranos en ortodoncia

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La importancia de tratamientos tempranos en ortodoncia

Existe cierta controversia sobre cuándo es el mejor momento de comenzar un tratamiento de ortodoncia. Muchos padres creen o le han comentado que hasta que no le salgan todos los dientes definitivos no es el momento de empezar.

Por tanto, os vamos a explicar, desde nuestro punto de vista, el por qué y en qué casos son necesarios los tratamientos tempranos. Englobamos en 3 grupos los tratamientos precoces:

1º grupo: falta de espacio severo para la colocación de todos los dientes debido a la falta de desarrollo esquelético de los huesos maxilares. Se detectan en niños de 6-8 años de edad, apreciamos que los dientes definitivos que han erupcionado son los cuatro incisivos superiores e inferiores y se encuentran rotados, mal posicionados e incluso retenidos por la falta de espacio. En estos casos se debe realizar un tratamiento a nivel esquelético ya que debemos conseguir desarrollar la arcadas para normalizar la situación. Por tanto, los pacientes que no se tratan de forma precoz, tendrán muchas posibilidades de necesitar extracciones dentarias durante el tratamiento posterior con ortodoncia fija multibrackets.

2º grupo: mordidas cruzadas funcionales. Esta maloclusión ocurre cuando la anchura del maxilar superior es la misma que la de la mandíbula (maxilar inferior), de manera que al  cerrar la boca no se consigue engranar los dientes. La mandíbula al ser una articulación móvil se desvía hacia un lado para conseguir un buen contacto y poder triturar así los alimentos, creándose la mordida cruzada.

La duración del tratamiento precoz de la mordida cruzada no excederá de los  seis meses y se inicia en niños de entre 6 a 8 años, o incluso antes. Si esta maloclusión no se corrige y se mantiene durante los años de crecimiento del niño, provocará una asimetría esquelética en la mandíbula con una desviación de la barbilla hacia el lado de la mordida cruzada. Corregir esta alteración en una etapa adulta puede hacer necesaria una cirugía ortognática para reposicionar las estructuras óseas junto con un tratamiento de ortodoncia pre y post quirúrgico de mayor complejidad.

3º grupo: descompensaciones en el crecimiento de los maxilares en distintos planos de espacio. Existen casos dónde el problema no está en la posición de los dientes sino en la relación del maxilar superior con el maxilar inferior, de manera bien que por exceso o por defecto la relación de dichos huesos no es correcta. En esta situación es fundamental trabajar durante la etapa de crecimiento ya que usamos aparatos para potenciar o frenar  el crecimiento de los maxilares, en función de lo que necesitemos. Estos tratamientos se inician a los 9 o 10 años de edad del paciente.

Por estos motivos, es importante acudir a la consulta del ortodoncista cuando el niño tenga entre 6 y 7 años de edad, para poder valorar si el crecimiento de los huesos maxilares está siendo correcto, si existen mordidas cruzadas y/o compromiso en el recambio dentario por falta de espacio.

Esperamos que esta guía os sirva de ayuda para entender la importancia de realizar tratamientos precoces, ya que solucionamos un problema de manera sencilla y en un corto espacio de tiempo, ya que de no tratarlos agravaría la dificultad del caso.

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